Monday, October 09, 2006

NACHOOOOOOOOO LIBRE (as seen on www.sobras.com)

A veces la vida te da lazos al cuello. Entonces caes de espalda y seguro te pegas en la nuca. Otras veces te pesca de las piernas, te levanta y te da vuelta y te aplica un ascensor de la muerte. Y otras veces te agarra en llaves mortales y patadas giratorias y te deja viendo estrellas. Se entiende la idea. Se cacha.
La vida en momentos te da y no consejos.
Jack Black seguramente es un tipo que sabe de eso, y que lo que en realidad hace la diferencia es tomarse las cosas con humor. Hasta las cosas más peores. Como ir a ver una puta película que has esperado casi un año y la gueá esté traducida al español.
Nacho Libre se trata de un monje mexicano que trabaja de cocinero en un miserable orfanato de un pueblo cerca de Guanajuato. Nacho (así se llama el monje) sabe que en la vida todos estamos luchando pero él se la toma en serio y pese a ser bien poco atlético se inscribe en la liga de lucha libre. Como Peter Parker. Pero con patas celestes y capa roja y máscara y la guata al aire.
De sidekick- pero que en realidad se roba la película- está un actor mexicano que se llama Héctor Jímenez. Él es ‘Esqueleto’ un flacucho y despeinado indigente que le roba también la comida a los huérfanos porque odia a los niños. Pero es súper buen chato en el fondo de su alma aunque en una parte se enoja y le entierra un elote (que es un choclo en un palo) en el ojo a un tipo.
La enamorada de Nacho, aunque no puede ni tocarla porque es una monja y por eso todo el tiempo tiene que aguantarse las ganas de tirársela, es Ana de la Reguera, actriz también mexicana que se parece un poco a Penélope Cruz. Ella está en contra de que Nacho luche porque al parecer Dios no está muy de acuerdo con eso de agarrarse disfrazado y enmascarado en un ring a patadas voladoras, cachos y llaves para ganar plata y ser un falso ídolo, como Él se refiere a los otros ídolos que no son Él mismo. Y en México los luchadores son semidioses. Van a feroces fiestas y están rodeadas de minas y copete y admiración.
Aquí es donde Nacho vive su encrucijada espiritual. Entre puras sacadas de chucha y más encima sin poder tocar a la chica que ama, tiene que vivir como un superhéroe suburbano y no dejarse encandilar por la fama y olvidarse de lo que es más importante en su vida. Los huérfanos y Dios. Ahí duda. Vacila.
Jack Black en verdad hace películas bonitas. Como en Escuela de Rock. Ahí también tiene muy buena onda con los niños y les enseña que con mucho esfuerzo todo se puede. A lo mejor el pequeño Jack cuando enano era un maldito regordete al que nadie pescaba. A lo mejor eso lo rayó. Porque de que está piteado está piteado. Sin duda. Cosa de ver las caras que pone cuando le tira un panal de abejas a Esqueleto o le canta una canción disfrazado de mariachi a su archi hijo de la chingada rival Ramses.
Nacho Libre se trata de, entender que cuando estás en el piso y ves que un demente enmascarado se está subiendo a la esquina del ring para tirársete encima y apachurrarte, debes esperar a que salte, y esquivarlo rodando y pararte al tiro. Nada de andar quedándose en el piso asustado llorando. O andarse enojando por tonteras. Como yo que me enchuché porque la conchuda película llegó traducida. Pero en todo caso, según la gente de la Rock and Pop y la UIP, que la trajeron, Nacho Libre casi no llega a nuestras, hediondas a palomitas de maíz, salas.

Entonces peor es nada. Seguro. Por último, Nacho Libre igual está filmada y ambientada en el vecino del sur de USA, o sea México, así que no se siente tan raro escuchar las voces de la traducción. Es chistosa igual. Yo al menos en un momento me hice un poco de pichí por la risa y me dieron ganas de tirarle un codazo del pueblo al chascón de la fila de adelante. Ahora quiero una máscara de Nacho el luchador. Aquí hay un concurso http://microproyectos.es/nacholibre/

Thursday, June 29, 2006


CINE POSMO PARA TODOS LOS POSMO BOYS N GIRLS (NIGGAS N WHOES)
Si hay algo que define al cine posmoderno es precisamente su falta de definición. Su rechazo a las clasificaciones y a los dogmas. Esto se enraíza en que si hay algo que define al ser posmoderno es su falta de definición. Parece redundante, pero no lo es. Es algo que debe quedar claro antes que todo.
La diversidad arrolladora, los torrentes informativos y de estímulos audiovisuales y existenciales genera la sensación de vivir en el caos mismo. En la demencia de la entropía. La irremediable e interminable caída al nihilismo es la consecuencia de esto. Y es el principio de una manera de hacer cine que juega, se enreda y desenreda con la premisa de que la concepción del tiempo es relativa. Confusa. Irreal. Que se ríe nervioso de las dogmáticas formalidades de la narrativa antepasada. Porque no la entiende. Porque nosotros no podemos entenderla. Porque para nosotros la temporalidad dejó de ser lineal.
Para nosotros la violencia es real, ya hemos visto mucha sangre espesa y morada. Para nosotros, el sexo tiene olores y sabores reales. A veces alejado, divorciado de la emocionalidad. Del amor. Del romanticismo.
El cine no podía seguir siendo el mismo. Imposible. Nietzche pescó una pistola y le disparó entre los ojos a Dios, y lo mató, declarando el comienzo del pánico y la locura colectiva. Desatando el caos. Si Dios pretendía ser nuestro padre, hoy es un padre ausente. Hoy somos huérfanos. Nos fuimos de la casa, corriendo, con los dientes apretados. Igual que los niños que huyen de sus hogares en el video ‘runaway train’ de Soul Asylum. En la manera de hacer películas, esto significó partir de cero. O quizá no tanto. Pero sí desprenderse de los cánones tradicionales. Del cine referencial. Tirar a la basura los manuales de producción que la industria había creado. Quemarlos. Junto al cadáver de Dios. Bailar sobre las cenizas todavía calientes.
Imposible que en esta espiral de asesinatos y fuego no siguieran cayendo cuerpos. Así fue como el productor-patrono prendió voraz. Jóvenes directores, con ojo empresarial decidieron que si iban a meterse en la neurótica empresa de hacer cine, lo iban a hacer con todo. Tomando las riendas del proceso completo. Armando productoras, uniendo fuerzas. Nace así el cine independiente. Guerrillero. Con mirada propia. Con glorias y fracasos propios.
Y eso ha sido como una pequeña bola de nieve que de a poco terminó por ser una avalancha gigante. Hoy no es raro que se debute como director, guionista, productor, actor, antes de los 30. Con recursos y juego propio. Autogestionado. Como Zach Braff con ‘Garden State’, Robert Rodríguez con ‘El Mariachi’ (hasta arrendando su cuerpo para experimentos científicos), Tim Burton con ‘Vincent’, Kevin Smith con ‘Clerks’. Y un largo etc. que llega hasta nuestro mismísimo Chile con ‘Promedio Rojo’ del obeso Nicolás López.
La transformación en la forma de hacer, en el cómo hacer, obviamente iba a rebotar y hacer mutar al contenido de las cintas. A la manera de contar historias. A las historias que se iban a contar. Y esto debido a una causa clave: el mesticismo cultural. A lo inevitable de verse empapado de miles de influencias que vienen de todas partes del mundo y en todas sus formas. Desde la literatura hasta la televisión. Del cómic a la poesía. Hoy nadie con un bagaje cultural más o menos puede andar por la vida sin haber leído alguna vez a Nicanor Parra o al menos hojeado una novela gráfica de Frank Miller. Todos leímos a Bukowski y escuchamos a Kurt Cobain. Si no son estos, son otros los nombres. Otras las influencias. Pero el punto es que vienen de lugares y de manifestaciones creativas tan distintas, son tantas miradas, tantos puntos de vista, que no hay otra salida que apretarse la nariz y hundirse en todo eso. En dejarse mojar. Bucear y después salir y contar historias con la firme idea de que la violencia en el cine no es violencia, sino solo colores, ruidos y sensaciones que tienen que ser llevadas al extremo para lograr el efecto, la conexión necesaria con un público que ya ha visto y escuchado mucho y muy joven. Lo mismo con el sexo. La linealidad temporal y los formatos y códigos de los géneros han caído de rodillas y con las manos en alto observan resignados como las nuevas generaciones les arrancan pedazos, los muerden y los mastican para hacerlos propios.

FICCIÓN Y FILM AND RUN
En sus aspectos formales, la manera de hacer ficción en la actualidad, de reinventar mitos, de pasarlos de generación en generación. De degenerarlos (já!), no ha podido escapar al hecho indiscutible de que esta es una generación audiovisual. Generación @. La tele ha sido para muchos de nosotros el miembro más influyente de la familia. Somos hijos de Marge y Homero Simpson. Hermanos de Bud y Kelly Bundy. No partimos escuchando música en la radio sino que con MTV.
Nuestra iglesia nunca fue la misma que la de nuestros padres. Las epifanías, las verdades nos llegaron y formaron en las oscuras salas de cine. Ese fue y es nuestro templo. A lo mejor si en las iglesias pusieran pantallas gigantes y sonido digital dolby, todo sería distinto. Qué duda cabe. Nadie puede negar que Jesús es lejos el mejor personaje de ficción de todos los tiempos. O si no pregúntenle a Mel Gibson.
El punto es otro. Nos aburrimos rápido. Nadie a estas alturas de la vida se va leer una novela de mil páginas. Nadie, salvo los mega-fans de Peter Jackson puede soportar sin volverse loco 3 horas de película. Porque los tiempos ahora son distintos. Inmediatez.
Hace tiempo que escuché que el mensaje es el medio, con el tiempo lo he ido comprendiendo. En lo relativo a la manera de hacer ficción, de contar historias pienso que esa idea es clave. Aunque igual me parece que se exagera un resto. Es cierto, con esmero hay que ir descubriendo como exponer y como mantener atento a quien nos ve y escucha. A quien nos da un momento de su vida. Hoy el tiempo libre es bastante escaso y preciado. Entonces la condensación, la brevedad, el impacto eficaz y eficiente es ley.
Así también otra cosa. Que tiene que ver con la manera de ver el mundo. De percibir el tiempo como un eterno presente sin principio ni fin. Los finales quedan abiertos, inconclusos. Nadie quiere moralejas acá.
La atomización. La fragmentación de las formas y contenidos de la ficción. De lo que se entiende por ficción. De la línea que la separa de la realidad. Esa línea se volvió confusa. Se nubló por la aparición de géneros y subgéneros que violaron salvajemente todas las reglas respecto al divorcio ficción y realidad. La novela de no ficción, el documental, los realitys, las biografías tanto en cine como literatura o periodismo, el ‘film and run’, etc, acabaron con esta noción que antes estaba clara y se respetaba. O al menos eso se creía.
La irrupción de la publicidad. La necesidad de vender algo, de que compres, también hizo su aporte a la idea de condensación y repetición de mensajes.
No quisiera cerrar sin comentar un concepto que mencioné cuatro líneas atrás. El film and run. En realidad se llama filma y corre porque es un subgénero inventado en Chile. Creado por el guionista Julio Rojas (En la Cama, Los Debutantes), el filma y corre llama a intervenir espacios públicos, a hacer interactuar la ficción con la realidad. A concebir la vida como un set. A la gente en la calle como los extras en nuestras distorsionadas vidas. Sin pedirle permiso a nadie. Sin querer más recursos que los que se tenga. Un celular, una cámara digital, lo que sea. Esto sin duda pasa a llevar toda la idea conservadora de lo que es cine. De lo que es hacer cine. Pero sin duda es algo que está dando que hablar y además resulta bastante excitante e inspirador. Es la última chupada del mate en lo que se refiere a concebir la ficción en el cine contemporáneo. Y made in Chile más encima.

Más info en http://www.blogger.com/www.filmaycorre.blogspot.com

Thursday, June 15, 2006


Estimados...contactos y gente que llega acá vagando digitalmente...di-vagando (salió buena esa). He tenido botado mi humilde blog. He dejado de lado mi honesta chapa de bloser. He estado enamorado. He estado deprimido. He estado trabajando. He estado bebiendo. Héme aquí. De vuelta. Sin mucho que decir, pero de vuelta.
Ahorita estaba trabajando en mi anteproyecto de tesis y me metí a mi secreto diario y descubrí que hay más comentarios y de gente que no conozco siquiera. Entonces, para que vean que me importan y los quiero, les dejo esta carta que encontré y que pertenece al maestro Hunter S. motherfucking Thompson. Es lo último que escribió antes de hacer lo que todos queremos pero nadie se atreve: volarse los sesos.
Que la disfruten y lo piensen una vez más. All it takes is one decision a lot of guts and a little vision to wave your worries and cares goodbye.
Besos, luc.

Estimados:Creo que estoy hablando claro. Esto no es un paso atrás y pisar mi otro pie. No esto se trata de más. Muchos pensaran que soy un maníatico drogadicto o un maldito copión al cual se le terminaron ya los minutos de fama. No, no es así. ¿Para qué servir a esta bella comundad de inescrupulosos que no tienen nada mejor en sus vidas para fijarse en esta?. Yo ya cumplí mi parte. Viví en los peores hoyos de la deformación humana durante algunos años. Cometí algunos errores (más de alguno los llamará crímenes), que fueron parte importante de mis llagas que aún no cicatrizaban. La verdad es que no me pueden pedir más. Quiero descansar. Quiero que el humo de mi cigarro deje de molestarme en los ojos para no encenderlo más. Quiero pensar que todo esto de alguna manera valió la pena. No es por nada pero mi vida es una puta mierda. Así de simple. En el submundo de mis amigas drogas fui un ganador. El de los muertos ivos realmente no lo entiendo. No entiendo la forma de cómo se hacen las cosas que para bien o para mal, sienpre te terminán jodiendo. Yo tomé el camino difícil. Ese en el cual las reglas no importan porque realmente no existen. ¿Qué pueden esperar de mí?. Casi la mitad de mi vida la pasé tras las rejas, vi como mis colegas vendían sus culos por un par de doláres, como los cuerpos mutilados rodeaban las calles de Camboya y las mujeres se tiraban encima por un par monedas. Eso es lo que vi y escribí. Lo único que retratar esa realidad con la sangre de mis venas, con las pocas neuronas que no tenía atrofiadas para ver si alguien reaccionaba.Pero fallé. No aguanto más. No quiero que me recuerden como un maldito copión de Hemingway por volarme los sesos o me comparen con el beodo de Bukowsky. No, yo soy Mr. Gonzo. Lo siento los tengo que dejar. No les pido que me recuerden. Pero alguna vez enciendan un cigarrillo por mí y piensen como lo hice yo.Sin mirar atrás....Tengo que descansar.....Respirar profundo....Cerrar los ojos...
Hunter S. Thompson

Friday, April 14, 2006

el caos cósmico y universal
puede ser maravilloso
no saber que el desastre es inminente
no pensarlo
es la inocente sabiduria necesaria
para no desesperar

Wednesday, March 15, 2006

Cada tanto las luces encandilan
A veces el cielo baja y aplasta
Entonces la vida asusta
Todo el mundo encima
Y el peso de la existencia pesa
Pesa tanto que uno tiene
Toda la fuerza del que no pesa nada
Que no entiende el peso
Y entonces flota
Fuera de su propia existencia
Y el peso del cielo no aplasta
Eleva, lo traspasas
Y entonces las luces

Iluminan

Monday, March 06, 2006

PINK JESUS EN ENTREVISTA TELEVISIVA CON DANIELA "CASA DE VIDRIO" TOBAR

Un día cualquiera. Calor y no mucho que hacer en la oficina del clinic. En realidad sí había harto que hacer. Tenía que seguir llamando compañeros de curso de colegio de Ricardo “Ocalito” Lagos para un reportaje. Ahí estaba, vagando en el mensajero, cuando llega el Mota, un compañero practicante, con una propuesta mega irresistible: para la grabación de un programa piloto, necesitaba un entrevistado. Pero no cualquier gallo, sino que un músico. Y la entrevistadora era nada menos que la terrible de rica Daniela Tobar.
Así que apañé a hacer fraudulenta la entrevista. Por tres razones: Ayudar a mi compadre Mota que era el productor periodístico del asunto y se había olvidado de conseguir entrevistado. 2. Porque conocer a Daniela “más conocida como la chica de la casa de vidrio” Tobar, me parecía harto atractivo. Y 3, porque el sueño frustrado de mi vida ha sido siempre ser una estrella de rock. Al menos por un día. O por un rato.
Y partimos al cine arte Alameda. Mientras caminábamos yo pensaba en qué carajos iba a contestar. Las cámaras me ponen nervioso, como a casi todo el mundo, supongo. Sudaba y me reía nervioso. Lo único que tenía era el nombre del grupo: PINK JESUS.
Esa me la sopló el Javito. Buena idea porque así podía mezclar los conceptos del corto (dios mío maldita sea que algún día rodemos) con las cosas que se me fuera ocurriendo contestar. Llegamos y ahí estaba ella. Deliciosa. Y también estaba nerviosa. Obvio, porque la que estaba audicionando era ella. También estaba un loco con cámara, era como el director del programa y le estaba explicando algunas cosas.
Yo sudaba. Y Mota me miraba cagado de la risa. Nos fuimos a sentar y partió la entrevista. Entré en el papel y hablé y hablé. Daniela me ponía muy nervioso, no podía mirarla a los ojos la verdad. Pero la hice reír. Varias veces. Creo que le gustó el grupo, aunque no cachaba mucho de música. O sea cuando me preguntó qué música me influenciaba y dije que Outkast me ayudaba a meditar trascendentalmente y sentirme cerca de Dios para poder crear, primero se impresionó pero después me preguntó quien era Outkast. ¿Qué onda? Bueno y entonces me fui en la volada diciendo que nosotros los PINK JESUS considerábamos la música negra- y el hip hop en especial- una expresión artística elevada y profundamente espiritual.
Y seguimos preguntas y preguntas, y respuestas y respuestas. Dije que queríamos hacer un video clip con Katiuska de actriz principal, además de muchos otros travestis y vagabundos y borrachos. Porque como grupo lo que nos interesaba era, a través de nuestra música, entregar amor a quienes no lo reciben. A los que son discriminados y rechazados por la sociedad e incluso por sus familias.
Y a Daniela le encantaba. Incluso después de la entrevista me dijo que le gustaría ir algún día a alguna de las tocatas de PINK JESUS. Que a todo esto supuestamente eran en la casa del Javito y eran verdaderas orgi-fiestas bizarras. Y quería ir, maldita sea. Porque me contó que desde que tuvo a su bebé que no carreteaba. Y yo trataba de no reírme, deseando de verdad tener un grupo que se llame PJ.
Y después nos despedimos y nos fuimos con el Mota.
Y ahí se acabó mi momento de fama. Mis 15 minutos.
Y después volví al clinic.

Thursday, February 23, 2006

John motherfucking Waters (y la vida no es nada si no estás obsesionado)

Conocí a John Waters en un ciclo de cine gay, lésbico y transexual al que fuimos el año pasado con el javito. Ahora es bien cool lo artístico gay y todo eso, pero en ese momento nos molestaron harto los otros duendes del paniko. Nosotros los consideramos últimos de misóginos.
Ese no es el punto en todo caso. Tampoco conocí a John Waters así en persona, pero vimos Pink Flamingos.
Ninguna película en mi vida me había dejado tan shock-eado. Estaba feliz de haber visto algo así. No había límites. Así de simple. Fue tanta la emoción, que incluso disfruté el documental que dieron después y que mostraba como a una transexual femenina le armaban un extraño pene con los labios de su indeseada vagina. (Word marca las palabras pene y vagina. Funny)
Pink Flamingos (1972) había sido censurada en Chile. Prohibida. Igual la habían dado una vez en el cable, me dijeron. Yo no tenía idea. Pero fue caído del cielo haber podido verla porque fue y es la gran fuente de inspiración para Pink Jesus. La película más de mierda que el cine chileno tendrá que ver. Próximamente. Si Dios quiere. Ja!
Y por esas maravillas del cable apareció que el 20 de febrero darían un especial de John Waters en cinemax. Pecker (1998) y Pink Flamingos. No había visto nunca Pecker. Así que fui y compré una cinta ve-haceh-ese, dejé el video programado y partí donde javito a verlas.

Edward Furlong es Pecker, un joven fotógrafo que logra ver la belleza en el preciso y único instante en que aparece. Capta el arte con la velocidad de un flash. No se le va una.
Vive en Baltimore, que es la ciudad natal de Waters. Ahí ha hecho todas sus películas. Es un pueblito como acá sería Melipilla por ejemplo. Todo es muy vida de pueblo pero Pecker no lo ve como algo patético o triste. Al contrario. Su mirada outsider le permite la inocencia necesaria para ver lo bello y único de todo lo que le rodea. Y cuando arma una exposición obviamente lo descubren de Nueva York y se convierte en the next big thing y los cambios en su vida que eso provoca son la trama de la historia. El entusiasmo y la pasión de Pecker empiezan a ser succionados por el mundillo artístico de la gran ciudad. Por suerte está su novia Shelley (Cristina Ricci) para no permitirle convertirse en un asshole. También cuenta con el apoyo de su rarita pero linda familia que le enseña que la vida no es nada si no se está obsesionado.
Y Pecker aprende muchas cosas y la historia es como una novela de aprendizaje. De iniciación. Lo importante y que emociona es cachar que no es necesario irse a las ciudades grandes para hacer lo que a uno le gusta. Es guerrilla provinciana la película de John Waters. Ser de regiones también puede ser cool. Mega cool. Calza perfecto al éxodo de jóvenes practicantes y profesionales que piensan que la única opción de la vida es irse a trabajar a Santiago. Vean Pecker y disfruten vivir en un pueblito de mierda.
PD: Próximo post, Pink Flamingos y PJ